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Paso del Santísimo
Cristo Yacente
El
paso del Santísimo Cristo Yacente es de madera de caoba tallada y
dorada en los talleres de Guzmán Bejarano entre los años 1985 y
1988. Porta cuatro cartelas en la canastilla con el escudo de la
Hermandad, la columna en que Cristo fue azotado, la Sábana Santa con
la cara de Cristo y una paloma blanca. En la parte superior de la
urna porta la imagen de la Fe.
El
paso está iluminado por 30 candelabros de guardabrisas con coronitas
doradas, obra del taller de Viuda de Villarreal. El llamador,
dorado, es obra de orfebrería Mallol. El paso calza treinta
costaleros.

Paso de
María Santísima de la Soledad
En cuando al paso de palio, la virgen va colocada sobre
peana de plata, obra del taller de Viuda de Villarreal. Los
respiraderos, las doce jarras, el llamador y los doce varales repujados en plata, son obra del taller de Jesús Domínguez. La candelería,
compuesta de 84 piezas, y la miniatura de la Virgen
de las Nieves, patrona de Benacazón, son de
Orfebrería Mallol. Las cuatro maniguetas en plata con
borlones plateados y flecos de oro y los candelabros
de cola de doce luces con coronitas de guardabrisas,
son obra del taller de Viuda de Villarreal.
El palio se
completa con bambalinas bordadas en oro sobre terciopelo
negro y malla, iniciadas en los talleres de Fernández de la
Rosa y Terminadas por Pedro de la Rosa en 1997. La Hermandad
posee también un techo de palio antiguo, bordado en oro fino
y resplandor de plata de ley, de autor desconocido.

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